Una huelga de transportistas contra una legislación que regula su servicio en la capital paralizo el lunes las principales ciudades y carreteras de Bolivia, en el inicio de una semana de protestas que impacta tanto al gobierno de Evo Morales como a otros municipios liderados por opositores.
La protesta de dos días de los choferes, que incluía incontables bloqueos, es contra una recién aprobada ley municipal de transporte urbano en la paz y será seguida a partir del miércoles por tres días de manifestaciones convocadas por la central obrera boliviana contra la política salarial.
En el medio, persiste una huelga de médicos que desde hace más de un mes semiparalizaba hospitales y otros servicios públicos de salud, en una movilización contra un decreto que repuso la obligación de ocho horas de trabajo en ese sector.
